En Saladillo, el desarrollador Ciro Goyeneche presentó Pimy, una aplicación que utilizó inteligencia artificial para transformar la relación entre clientes y comercios. La propuesta permite recopilar opiniones en tiempo real y convertirlas en información útil para mejorar la experiencia de consumo.
La iniciativa surge a partir de una necesidad cotidiana. Muchos clientes no encontraban canales simples para dejar sugerencias o destacar aspectos positivos de un servicio, lo que limitaba la comunicación con los comerciantes.
El sistema funciona de manera sencilla para los usuarios. Al ingresar a un local adherido, los clientes pueden escanear un código QR con su celular y dejar un comentario sobre la atención o los productos.
Como incentivo, la plataforma ofrece automáticamente descuentos o promociones para futuras compras. Este mecanismo busca fomentar la participación y generar un vínculo más dinámico entre el público y los negocios.
Del lado de los comerciantes, la aplicación brinda una herramienta clave. A través de un asistente con inteligencia artificial, los usuarios acceden a un análisis organizado de los comentarios recibidos.
El sistema permite realizar consultas concretas sobre el funcionamiento del negocio. Por ejemplo, los comerciantes pueden preguntar qué aspectos fueron mejor valorados o si existieron quejas recurrentes.
Según explicó Ciro Goyeneche, el objetivo es acercar tecnología avanzada a los comercios de cercanía. “La idea es que el café del barrio, el restaurante o el kiosco tengan a disposición lo último en tecnología”, señaló.
El desarrollador también remarcó el potencial de estas herramientas. “Vivimos tiempos revolucionarios, la inteligencia artificial hace posible cosas que antes eran muy difíciles de lograr. Debemos usarla, no podemos quedarnos atrás”, afirmó.
La plataforma procesa grandes volúmenes de datos y simplifica su interpretación, lo que permite a los comerciantes enfocarse en mejorar la atención al cliente.
El proyecto se presenta como una oportunidad para modernizar el comercio local en Saladillo, integrando tecnología, participación ciudadana y estrategias de fidelización en una misma herramienta.