El municipio de 25 de Mayo avanza con una definición central para reactivar una obra educativa paralizada. La iniciativa busca la finalización del edificio escolar, en medio de dificultades financieras y falta de aportes externos, con un esquema propio que permitiera retomar el ritmo de construcción.
El Departamento Ejecutivo elevó al Concejo Deliberante un proyecto para autorizar la toma de un empréstito por $985 millones. El objetivo es culminar la Escuela Secundaria N° 8, ubicada en calle 11 y 35, una obra que presentaba apenas un 12% de avance.
Desde el Ejecutivo comunal señalaron que la obra había quedado sin un esquema de financiamiento claro. A esa situación se sumaron redeterminaciones de precios adeudadas, lo que elevó de forma considerable el costo total del proyecto original.
El intendente de 25 de Mayo explicó que el contexto económico afectó la continuidad de los trabajos. En ese sentido, sostuvo que la caída de los fondos coparticipables y la falta de previsibilidad en el Fondo Educativo complicaron la planificación financiera.
Además, el jefe comunal remarcó que no se concretaron los aportes comprometidos por parte del Gobierno nacional ni del Gobierno de la provincia de Buenos Aires. Según indicó, esa situación derivó en reiterados reclamos para regularizar los envíos pendientes.
Frente a ese escenario, la administración local decidió avanzar con una alternativa propia. El esquema de financiamiento propuesto contempla un plazo de 48 meses y una tasa fija del 35% anual, lo que permitiría ordenar los recursos disponibles.
Desde el municipio destacaron que la herramienta apunta a garantizar el cumplimiento de los contratos con la empresa adjudicataria y evitar mayores costos derivados de eventuales interrupciones en la construcción.
“El objetivo es priorizar la educación y asegurar que la obra avance hasta su finalización”, señalaron fuentes oficiales, que además subrayaron la importancia de sostener un ritmo constante en los trabajos.
El proyecto también incluye mecanismos de control y transparencia. En ese marco, se estableció la obligación de informar de manera trimestral al Concejo Deliberante sobre el avance de la obra y la evolución del financiamiento.
De obtener aprobación legislativa, la iniciativa permitiría destrabar una infraestructura largamente esperada por la comunidad educativa. La finalización del edificio representaría una respuesta concreta a una demanda histórica en 25 de Mayo.