No fue un acto protocolar más. Hubo charlas sobre el esfuerzo diario de quienes cortan pasto, arreglan casas o llevan adelante pequeños emprendimientos familiares. Egüen explicó que su gestión cree en el “Estado Tutorialista”, una forma de acompañar donde el municipio no regala dinero, sino que entrega la “caña de pescar” para que el vecino no dependa de nadie.
“Sabemos lo que cuesta hoy comprar una herramienta. Por eso, preferimos darles la máquina para que tengan la dignidad de ganarse la vida con sus propias manos”, comentó el intendente. También resaltó que la oficina de Producción está pegada a la de Educación para que, además de la herramienta, los vecinos puedan hacer cursos y aprender cosas nuevas que les abran más puertas.
La selección de los beneficiarios se hizo charlando cara a cara con cada uno, viendo las ganas de progresar y la necesidad real de quienes madrugan para llevar el plato de comida a la mesa. Es una apuesta al trabajo genuino y al orgullo de salir adelante con el propio esfuerzo.
Participaron los funcionarios: María Eugenia Mangialavori (secretaria de Desarrollo Económico, Producción y Educación), Betina Larocca (subsecretaria de Producción) y Federico Bustingorry (secretario de Gobierno).