El alquiler de una vivienda representa en la actualidad cerca del 50% del salario en la provincia de Buenos Aires, según un relevamiento citado por el asesor de la Gobernación bonaerense Agustín Simone. En 2023, esa proporción se ubicaba en torno al 35%.
El dato se conoció en un contexto en el que la mayoría de los inquilinos del país mantiene deudas activas y crece la cantidad de familias que debieron afrontar mudanzas forzadas por motivos económicos.
Simone vinculó el deterioro de la relación entre ingresos y vivienda con una combinación de salarios bajos, alto costo de la construcción y falta de acceso al crédito. «Es un combo explosivo», definió.
El funcionario señaló además que los alquileres alcanzaron niveles de rentabilidad superiores a los de años anteriores. Según explicó, un inmueble destinado a alquiler genera actualmente una renta de alrededor del 10% anual sobre su valor, cuando antes se ubicaba entre el 4% y el 5%.
Para Simone, uno de los principales problemas radica en la relación entre oferta y demanda. «Hay más gente que casas», planteó, y explicó que la presión sobre el mercado hace que, aun con valores elevados, las propiedades disponibles sigan encontrando inquilinos.
En ese marco, puso el foco en las viviendas ociosas, es decir, casas y departamentos adquiridos como inversión que no ingresan al mercado de alquiler. Consideró necesario un esquema tributario que desincentive la permanencia de inmuebles vacíos y, a la vez, otorgue beneficios a los propietarios que los ofrezcan en alquiler.
En paralelo, un relevamiento de la organización Inquilinos Agrupados elaborado con datos de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) analizó la concentración de propiedades en territorio bonaerense. El informe determinó que 104.584 personas poseen cinco o más inmuebles edificados y que ese grupo concentra al menos el 14% de las propiedades relevadas.
El estudio también mostró que el 74,2% de los propietarios tiene un solo inmueble, aunque quienes poseen dos o más unidades reúnen, en conjunto, más de la mitad de las propiedades.
Además, según los datos citados por la organización, los hogares inquilinos pasaron de representar el 9,5% del total en 2001 al 19,3% en 2022.